viernes, 17 de mayo de 2013

BIPARTIDISMO Y OTROS GRUPOS



Pareciera que con las últimas elecciones se ha ratificado entre nosotros el bipartidismo.

Bipartidismo que  no es de extrañar porque es lo que abunda en otras naciones.  Pero,  sí es de lamentar por el tipo de bipartidismo que tenemos. No expresa a las dos partes en que se divide la sociedad. Simplemente, con pequeños matices diferentes, expresan lo mismo en la aceptación del sistema neoliberal en el que estamos y en el tipo de ideología que tienen de derecha.

Disienten sí en que cada uno  ha vivido una historia distinta   por alcanzar  el poder, en que sus caudillos  son diferentes, y en el que sus símbolos visibles (el color)  y sus expresiones musicales (la polca), son diversos.

Inclusive coinciden en la supremacía de los sentimientos sobre las ideas, que se circunscriben, por lo general,  a excitar estos sentimientos.

Un bipartidismo muy pobre en crear utopías propias, muy entregado a caudillos. Repito: con  matices distintos, muy parecidos en sus expresiones.

Luego, están los grupos y movimientos que entran en la política. Son bastantes numerosos, tal vez   por aquello de que “donde hay dos paraguayos, existen dos grupos”.  De este modo estos pequeños o medianos grupos (muy valiosos por cierto) tienen el síndrome de la división.

Quizás porque  les sobren ideas, que es lo que falta en el bipartidismo.



Quizás porque les falte a sus dirigentes el captar aquello que el Pueblo, del que son sus más legítimos representantes,  repite  en todas  sus públicas manifestaciones: “el Pueblo unido, no será vencido”. Si esto fuera sí, urgiría un cambio rápido de su dirigencia.

Con estas afirmaciones reflejo lo que me dicen personas con quienes he hablado. Les falta el rigor científico de las grandes encuestas. Nadie me lo dijo todo esto completo. Pero, todos aportaron algunos de sus valiosos elementos. Y, en este sentido, son un tesoro de apreciaciones para reflexionarlas, comentarlas y corregirlas.


Seguir leyendo…

jueves, 16 de mayo de 2013

LA SOLIDARIDAD, ASIGNATURA PENDIENTE.



No me estoy refiriendo a la personal  sino a la solidaridad entre los diversos grupos de  la sociedad. Y no en cualquier materia  sino en algo, tan importante como es la solidaridad laboral.

El economista Dr.  Ricardo Rodríguez Silvero escribió en UH un artículo que conviene que volvamos a tratar. Muchos lo han leído. En radio Fe y ALEGRÍA  , con su autor, lo he vuelto a comentar. Pero, por su importancia,  da para más.

Estoy escribiendo  sobre una solidaridad laboral que no abunda entre empleados a tiempo completo y en las mejores condiciones y los desempleados totales. Entre los funcionarios públicos y los campesinos. Entre estos, cuando producen y los campesinos que andan mendigando un trozo de tierra que nunca encuentran. Entre todos los campesinos y los indígenas, a los que les arrebatan la tierra y nadie protesta.

 Aquí se barajan cifras grandes. Falta solidaridad laboral entre el 70% de la población con empleo estable  de la Población Económicamente  Activa (PEA) y el millón doscientas mil personas de subempleados y desempleados , que son los que viven  en la pobreza extrema  en el Paraguay.

 Pero, aun en el 70% con empleo estable  dos terceras partes de ellos perciben menos del salario mínimo y solamente la mitad de ellos  el seguro social. Y entre estos tres grupos masivos, cuando hay huelga para mejoras no vemos  solidaridad.

Pero, en la entrevista  el Dr. Rodríguez Silvero me insistía en algo que es todavía  peor.  “En el ordenamiento  jurídico e institucional de la República, nadie representa  expresamente  a los subempleados y desempleados, que  están librados a su suerte. No hay solidaridad con el  desempleo”.

¿Un comentario?

En clave religiosa no se entiende esta actitud insolidaria grupal en un país mayoritariamente cristiano con muchas Iglesias. Y repito que estoy hablando no de la solidaridad  individual sino de la  que debiera de haber entre los diversos grupos humanos.

Seguir leyendo…