Cuando estamos avanzamos en el año y renovamos los deseos del nuevo
Paraguay, deseo dialogar un poco sobre algunos peligros en su
construcción.
Uno, y no pequeño, es el de sucumbir pronto ante los
que se oponen a esta novedad. Y con burlas, leyes, mentiras en los MCS,
represiones y miedos inculcados, hacen todo lo posible para impedir el Cambio. La constancia, nacida del convencimiento, no es a veces nuestra mayor virtud.
Otro, y este es mayor peligro, es el de no construir la casa,
estructura organizativa del nuevo Paraguay, como aconsejaba Jesús
sobre una roca sino sobre arenas movedizas.
Por ejemplo: Hemos visto
mover multitudes con ideas que nos entusiasmaron pero, luego,
descubrimos que todo eso no estaba fundamentado. Aquel aspirante a
intendente, senador, diputado o presidente, solamente quería votos para
ser elegido. De ahí vienen tantas promesas falsas. Con ellas el
Pueblo se siente burlado y
cae en la indiferencia política.
Otro
peligro es que los que están moviendo al Pueblo se crean los únicos
poseedores de la verdad y van creando a su paso divisiones y más
divisiones. “Donde hay dos paraguayos hay dos movimientos políticos”. Y
alguien con muy mala intención, pero con cierta experiencia, añadía
“Y, si son de izquierda, hay tres”.
Como todavía quedan caudillos
disfrazados, otro peligro es querer construir el nuevo Paraguay de
arriba para abajo. Así ese caudillo siempre conserva el poder. Abajo
significa desde los empobrecidos, los descartables según el sistema, los
que más hambre y sed de justicia tienen, porque son los que lo pasan
peor.
Finalmente, la construcción del nuevo Paraguay exige mucha
Esperanza porque es largo el camino a recorrer. Personalmente me llena
de Esperanza mi fe en el Dios que me mostró Jesús y el ver los ojos
sufrientes de mis hermanos todos. Cada uno tiene que descubrir la roca
que sustente su Esperanza
jueves, 30 de enero de 2014
NO SE CONSTRUYE EL NUEVO PARAGUAY A LA LIGERA
miércoles, 29 de enero de 2014
FIRMEZA, SABIDURÍA, HONESTIDAD Y CREDIBILIDAD.
Echamos de menos por lo general en los políticos que ejercen un cargo
una serie de valores que, ciertamente y salvo pocas excepciones, no
existen.
Esto nos preocupa a muchos. En todas las naciones. Y, por supuesto y es lo que más nos interesa, también en el Paraguay.
Ante todo queremos en una autoridad
la virtud de la firmeza. Lo cual no significa, ni mucho menos,
autoritarismo, sino que sepa tener autoridad. Alguien firme. Con
carácter en lo que decide. Consecuente en que lo que exige a los demás,
él ya lo lleva realizado. Los gobernantes autoritarios suelen ser
caprichosos y engreídos dictadores. Degenerados en el poder que acaban
siempre siendo una piltrafa. El gobernante firme infunde respeto y es
querido porque da seguridad a su Pueblo.
Esta firmeza debe de ir
acompañada siempre de la sabiduría. En unos es como innata. En otros se
adquiere, pero siempre tiene que ir creciendo. Lo da la verdadera
universidad y la formación permanente. Sobre todo la rica experiencia de
años vividos en plenitud.
Hasta aquí, con dificultad llegan algunos
muy pocos, pero que muy pocos, de nuestros gobernantes. Pero,
inclusive, estos pocos, pero que muy pocos, se suelen quedar en ninguna
por la falta del tercer valor de la honestidad.
Hablo de la
HONESTIDAD con mayúsculas, esa ave exótica, por lo rara que es en el
Paraguay en su clase política. Todo poder suele corromper, pero un
poder grande corrompe del todo.
Y queda la última cualidad y valor
de todo gobernante. La más difícil, porque presupone las tres
anteriores. Es la credibilidad. Ella nos hace confiar con seguridad en
las personas que teniendo firmeza, sabiduría y honestidad, se han
comprometido en servir a sus compatriotas. Y son consecuentes con eso. Y
el Pueblo los reconoce como tales.
Pero, ¡cómo nos falta!. ¿Nos ponemos a buscarla a ver si encontramos a tres que la tengan?.
lunes, 27 de enero de 2014
EL VASO QUE NUNCA REBOSA
Alguien con muy buenas intenciones dijo que el capitalismo mismo iba a
corregir sus propios fallos. Era como un vaso que al rebosar derramaría
generosamente el contenido sobrante entre los que tuvieran menos.
Algo muy bonito que nunca se cumple. Y la razón es muy sencilla. Cada
vez que el vaso va a rebosar se le cambia por otro mayor. Por egoísmo o
por la misma dinámica de la
competencia. El que se detiene y pone freno es absorbido por otros más
ambicioso que por haberlo aumentado de tamaño tiene siempre el vaso por
llenar.
El resultado es que en el mundo en general y en cada nación
en particular el crecimiento constante de la economía siempre va a
parar a ese 10% más rico.
¿Cómo en la práctica se realiza esta nula repartición de lo que se supone sobraría?.
Con las políticas de austeridad, de reducción de gastos (generalmente
sociales) y el aumento de impuestos hay una trasferencia continuada de
las clases de más bajo nivel económico a las más pudientes.
Se
nos impone que el crecimiento de la competitividad de las exportaciones
se haga con bajos impuestos a ellas (un ejemplo es la soja) o con las
bajas de salarios en fábricas y talleres.
Esto último nos arrastra
al llamado “contrato de cero horas”, por el los empleadores pagan
solamente las horas de trabajo que ellos necesitan, obligando a los
trabajadores a estar disponibles a todas horas cuando los necesiten.
Son algunos ejemplos para que los vasos nunca rebosen.
Sea cual fuere el método empleado o se consigue que el vaso rebose
fomentando la virtud de la equidad en bien de los más desfavorecidos o
nos hundiremos en una economía inestable, en una sociedad siempre con
protestas y denuncias y en una política bloqueada.
En el fondo esa bomba de tiempo social que nadie quiere, pero que el 10% más ricos pareciera despreciar.
LA PRESENCIA DE JESUS ES DIFERENTE.
Cuando los cristianos leemos aquellas palabras de Jesús ”Estaré con
vosotros hasta el fin del mundo”, con frecuencia confundimos esta
presencia con las presencia que damos a los seres queridos que murieron.
Lo explico con un caso concreto. Quienes ya perdimos en la tierra a nuestra madre la seguimos recordando.
La amamos y
la memoria de sus consejos nos siguen ayudando en las situaciones
difíciles. Inclusive estamos
seguros que ante Dios intercede por
nosotros sus hijos. Y todo esto junto nos da el convencimiento de
que, quien nos amó tanto en la tierra, ahora no nos ha dejado solos.
Pero, la presencia de Jesús después de su muerte y resurrección es muy diferente.
No es un pasado recordado. Por supuesto que cuando leemos su Evangelio
hacemos más vivas las palabras y los hechos de Jesús. Pero su
presencia es algo, mucho más, que ese algo que pertenece al pasado. La
presencia de Jesús está “presente” y desde la Fe es real. No lo vemos,
porque el resucitado ya pertenece a otra dimensión de vida que aun no
hemos alcanzado. Por lo tanto su presencia es invisible, pero en la Fe
es actuante en medio de nosotros.
Cito a J.A.Pagola.
“Jesús no
es un personaje del pasado, un difunto a quien veneramos y damos culto,
sino alguien vivo, que anima, vivifica y llena con su espíritu a la
comunidad creyente”
Jesús está presente allí donde dos o tres en su
nombre estén reunidos. Nuestras asambleas no son reuniones de personas
huérfanas, que tratan de alentarse unos a otros.
Cuando nos
encontramos con un hombre abandonado, despreciado y sin empleo, nos
encontramos con aquel que se solidarizó con ellos radicalmente.
Está presente en la Eucaristía alimentando nuestro Amor al prójimo, que es la señal de que amamos a Dios en verdad.
Y esta presencia de Jesús será hasta el final de los tiempos.
SUPERAR EL MIEDO
No estamos al final de un período histórico en el que , después de un
largo camino, advertimos que no malogremos todo lo hecho, teniendo
entonces miedo.
Estamos precisamente al comienzo de una nueva
época. Cuando, dando los primeros pasos, tenemos que decidir la
dirección que hemos de tomar hacia el deseado nuevo Paraguay, guiados por la brújula de nuestra propia conciencia.
Y, en estos momentos, noto que podemos sentir un cierto miedo camuflado por diversas razones.
Miedo a no poder estar presente en el día lejano de la victoria final.
Y esa posibilidad nos puede quitar fuerzas. En realidad nos toca a
nosotros tomar la que creemos ser la dirección correcta y comenzar a
caminar. El construir el nuevo Paraguay es como una carrera de relevo.
Solamente, pero en nombre de todos, el último es el que llegará con la
antorcha a la meta final.
Miedo porque tenemos al comenzar que
aligerarnos de costumbres y cultura, queridos y hechos nuestros por
muchos años pero que pueden ser un peso inútil .
Miedo porque en
muchísimas ocasiones muchas personas y acontecimientos negativos nos
querrán convencer de que lo sensato es que nos quedemos en el molde y no
nos arriesguemos demasiado. Es el miedo al peligro que es muy difícil
de espantar.
Miedo de que no servimos, porque fallamos demasiado.
Fallar en cosas concretas no es lo peor, sino el miedo de creernos por
ello de que somos inútiles y no vamos poder seguir adelante.
Miedo
del poder económico y político reinante que pronto descubrirá que somos
peligrosos para el y, por eso, nos hará la vida imposible, nos reprimirá
e , inclusive, querrá hacernos desaparecer.
Es grande y emocionante
el momento presente de ir comenzando el camino. Per, seamos sinceros:
el miedo puede salirnos al camino. Solamente venciéndolo podremos valer
para esta gran causa: la del nuevo Paraguay dentro de un Mundo nuevo.
REINO DE DIOS VS. CAPITALISMO DE ESTADO
Cuando hablo de las injusticias, corrupciones y robos que se cometen en
el Paraguay desde la Sociedad rica o pobre, me dicen que estoy
dividiendo a la Patria, como si todos los que vivimos en ella fuéramos
angelitos rosas profundamente hermanados y juntos.
Por favor, el Paraguay ya está profundamente dividido en dos partes.
A un lado estamos
los que denunciamos y no queremos las injusticias, corrupciones y robos
y al otro lado los que las aceptan, viven y fomentan porque en ellas
están las causas de sus ganancias o placeres.
Todo esto con diversas
intensidades y, sobre todo, a diversos tiempos. Un ejemplo : Hay
honrados padres de familias que en política son inmensos corruptos y
viciversa.
De ello resulta que existen como dos visiones de la vida,
dos sistemas de cómo vivirla, dos Utopía hacia donde caminar. Dos
frentes opuestos que se van construyendo desde las familias, centros
docentes, instituciones económicas, grupos políticos etc.
En clave
cristiana es la lucha del Reino de Dios (voluntad de Dios de felicidad
para todos, comenzando por los más débiles) y el llamado hoy capitalismo
de mercado ( la economía es endiosada beneficia a los que tienen poder
y hace descartables a la mayoría).
Como tantas veces al hablar del
Reino de Dios, no excluyo a otros infinitos no creyentes con quienes
somos compañeros de lucha pues ambos queremos la misma Utopía.
Desde el Reino de Dios nos oponemos al capitalismo de Estado que crea y
favorece una sociedad económica, social y políticamente asentada en
la agresividad y en la violencia donde sólo cuenta la ley del más
fuerte y poderoso.
Desde el Reino de Dios luchamos por una sociedad
solidaria, fraterna, de mutuo servicio, con justicia para los más
desfavorecidos.
Desde el Reino de Dios, podremos crear una sociedad nueva , solamente, si los estímulos de lucro y poder son borrados de ella.
lunes, 20 de enero de 2014
LA ESPAÑA QUE HE ENCONTRADO

Sin embargo escucho poco hablar del sistema capitalista como causa de la crisis. Por no conocer mejor lo que es el sistema o porque se prefiere castigar al los que tienen nombres concretos.
¿Impresión general?.
Para mí es doble y divergente.
Familias con casa propia y sin hipotecas, con trabajo como antes en sus miembros, con pensiones seguras (aunque u n poco recortadas), sin familiares cercanos en el paro, viven todavía en la sociedad del bienestar.
Pero, familias que perdieron su casa y el trabajo en sus miembros, tienen un situación agobiante. Con estructuras públicas del primer mundo, carecen de medios económicos para sobrevivir en ellas. Esto, además , es muy grave porque no estaban acostumbrados a vivir en estrecheces y pobreza económicas.
Pero, existe un medio que es el más fuerte: los abuelos.
Estos abuelos merecen un agradecimiento nacional, hasta ahora no expresado.
NO ESTAMOS SOLOS

Y esto es muy importante recordarlo cuando, al comienzo del año, sabemos que los “amos” siguen siendo los mismos, que la estructura de la sociedad va a ser intocable por mucho tiempo, y que los que elegimos para ser nuestros servidores van a seguir burlándose de nosotros.
Pero, no nos llamemos a engaño.
Sin embargo lo podemos ir desmontando piedra a piedra y un día caerá por tierra.
En este planteamiento lo importante seguir adelante, con la esperanza de que un día llegaremos nosotros o, con mayor seguridad y ciertamente, nuestras generaciones futuras.
Como hago casi siempre los lunes, hoy lunes voy a tratar este tema en clave religiosa cristiana.
En estos tiempos tan dolorosos y complicados, tengo la firme Fe de que Jesús está con nosotros. Y por muchas razones de Fe.
Si Jesús fue un apasionado porque se realice el Reino de Dios que consiste en la felicidad humana de quienes El creó, nuestra lucha por un Paraguay nuevo con justicia y equidad, es un capítulo de el.
En el Evangelio se conserva su palabra de que “Estaré con nosotros hasta el fin del mundo”, por lo tanto también en este año 2014.
Cuando nos reunimos los creyentes en Jesús, no son asambleas de hombres y mujeres en orfandad que tratan de alentarse ellos solos. “Allí donde esté reunidos en mi nombre dos o más, allí estoy yo con ellos”.
Es urgente que los cristianos vivamos a fondo esta presencia de Jesús para crecer en la Esperanza y ponernos con más compromiso en defensa de nuestros hermanos, sean quienes fueren.